
Los interruptores diferenciales (RCD) forman parte desde hace décadas del estándar en la protección de personas e instalaciones. Sin embargo, con la creciente expansión de los sistemas fotovoltaicos, la infraestructura de recarga para vehículos eléctricos y los accionamientos controlados por frecuencia, los dispositivos convencionales como el tipo A alcanzan sus límites.
Los interruptores diferenciales tipo B, sensibles a todas las corrientes, también detectan corrientes de fuga continuas y mixtas, garantizando así la seguridad en instalaciones modernas. Estas funciones adicionales convierten a los dispositivos de protección tipo B en una solución práctica para una amplia variedad de aplicaciones. En esta página se explica cómo funcionan, cuándo son necesarios y qué normativas deben tenerse en cuenta.
Un interruptor diferencial tipo B amplía considerablemente la detección clásica de corrientes de fuga. No solo reconoce corrientes alternas sinusoidales y corrientes continuas pulsantes, sino también corrientes de fuga continuas puras y componentes de alta frecuencia. Esto es posible gracias a sensores y electrónica especiales que evitan el “cegamiento” del dispositivo. De este modo, la protección se mantiene incluso cuando aparecen componentes de corriente continua en el sistema.
Los interruptores diferenciales convencionales de tipo A funcionan con un transformador de corriente diferencial que puede perder su función en presencia de corrientes de fuga continuas puras superiores a aproximadamente 6 mA. En tales casos, existe el riesgo de que tampoco se detecten corrientes alternas o de fuga adicionales.
Un interruptor diferencial tipo B supervisa las corrientes de fuga en un rango de frecuencia y corriente considerablemente más amplio. Gracias a técnicas de medición adicionales, pueden detectarse y desconectarse de forma fiable:
De este modo, se garantiza una protección eficaz incluso en instalaciones complejas con convertidores, cargadores o fuentes de alimentación conmutadas.
Interruptor diferencial tipo A:
Interruptor diferencial tipo B:
El uso del interruptor diferencial tipo B es necesario en todos aquellos casos en los que pueden aparecer corrientes de fuga continuas.
Ejemplos típicos:
En estos ámbitos, el tipo B no solo es recomendable, sino que a menudo se deriva de los requisitos de las normas DIN VDE 0100-410, DIN VDE 0100-530, así como de normativas específicas de aplicación (por ejemplo, DIN VDE 0100-722 para la movilidad eléctrica).
Nuestras cajas combinadas robustas y resistentes para montaje en pared con interruptor diferencial tipo B ofrecen un funcionamiento seguro en todos aquellos lugares donde pueden aparecer corrientes de fuga continuas. Están disponibles en diferentes tamaños y en diversas versiones con tomas SCHUKO® y CEE.